Dieta para Engordar – Quiero aumentar de peso y no puedo, ¿cómo lo hago?

Cuando uno hace una dieta para engordar no se trata de complacer  el apetito con comidas rebosantes, grasas y muy calóricas, sino de tomar raciones moderadas con una elevada composición nutricional.

Sí, sí, has oído bien. No todas las dietas que se llevan a cabo tienen como objetivo perder peso. Al tiempo que bastantes personas están preocupadas por perder esos kilogramos que les sobran, otras pretenden justo lo contrario: engordar. La finalidad es exactamente la misma en los dos casos: lograr una figura con la que nos sintamos mejor y recobrar la salud. Echando a un lado el motivo específico, el ahínco que debe poner una persona que quiere coger unos kilogramos es tan esencial como el de quien precisa perderlos.

En el aspecto dietético, comer más calorías de las que se gastan es la vía primordial para lograrlo, pero a ciertas personas les resulta realmente difícil, prácticamente imposible, engordar sobre un peso determinado, pese a que comen de todo cuanto desean y tanto como quieren. Estas personas consiguen el peso que el organismo comprende como “propio” del individuo, aunque no se corresponda con el peso deseado.

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Otras personas, como las que padecen trastornos alimenticios (por poner un ejemplo, anorexia), no logran engordar por el hecho de que no desean, aunque una dieta para subir de peso  se vuelva parte esencial de sus terapias; por ejemplo en enfermos que se encuentran en cuidados paliativos, con algún tipo de cáncer en ciertas fases de la enfermedad, inmunodeprimidos, etcétera. Y es que una buena nutrición y la preparación de platos que estimulen el hambre ayudan a encarar con mayor garantía de éxito una recuperación de la desnutrición y si cabe, de la sanación de la enfermedad.

Que sirve para subir de peso en una dieta para engordar

La primera condición para ganar peso es acrecentar la grasa (hasta un límite saludable), y la masa muscular. La base de este propósito es proseguir una dieta ponderada que aporte más calorías de las que consume el organismo. Quien esté sano y delgado puede meditar que tiene vía libre para ingerir lo que resulta menos conveniente en la proporción que desees y con la frecuencia que desee.

Como puedo subir de peso sin comprometer la salud ?

No es recomendable tomar en el desayuno día a día productos de bollería y pastelería, tomar pasteles para el postre, untar el pan con mantequilla o bien acompañar las comidas con natas, mahonesas o salsas  afines. Así que cuando te asalte la duda y te preguntes ¿Cómo hago para subir de peso? ¿Qué tomo para engordar? La recomendación de un consumo ocasional de esta clase de productos por ser demasiado grasos o azucarados sirve para toda la población, sin matices. No cabe duda de que con esta práctica se logra acrecentar de peso, aunque no es la vía más conveniente ni la más saludable para hacerlo.

La meta de una dieta engordar de manera sana, sin comprometer la salud ni el adecuado funcionamiento de los diferentes órganos (corazón, sistema circulatorio, hígado…), es escoger alimentos que resalten nutricionalmente por ser concentrados en energía, pero con una contextura en nutrientes de calidad: proteínas de gran valor biológico, hidratos de carbono múltiples en mayor proporción que de simples, y preferencia por las grasas insaturadas sobre las sobresaturadas, sin sitio para las grasas trans (ácidos grasos no del todo hidrogenados).

El desenlace es una dieta que combine comestibles y recetas deseables, del gusto de quien precisa comer más, con la característica nutricional de ser energéticos, proteicos y reconfortantes. En este marco dietético, el aporte extraordinario de calorías se va a hacer a través de la ingesta de cereales y derivados (arroz, cuscús, pasta, pan, preferentemente en las versiones integrales), legumbres, frutos secos, semillas de sésamo, aceite de oliva y comestibles grasos como las aceitunas o bien el aguacate. El huevo (sobre todo la clara, que es el patrón proteico de referencia alimenticia), los pescados y las carnes magras aseguran el aporte proteico de calidad, así como la combinación atinada de leguminosas y cereales, y sin que falten los lácteos.

No nos olvidemos del ejercicio

Una condición que debe acompañar la dieta para engordar es la práctica de ejercicio regular, una combinación que perfecciona el  incremento de la masa muscular. Los ejercicios localizados de brazos, abdominales, piernas o bien glúteos tienen como finalidad acrecentar la masa muscular del cuerpo. El músculo se marcha formando pesa, y de este modo se muestra en la báscula. Otra virtud de la práctica de ejercicio sobre el incremento de peso es que estimula el hambre y mejora el estado anímico.

La clave para subir de peso de una manera saludable

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El secreto no es abusar de comidas rebosantes, sino más bien ofrecer raciones moderadas de comestibles que tengan una composición nutricional inusual. Se gana peso si se comen más calorías de las que se gastan y por este motivo hay que fortalecer la gana con recetas sustanciosas, enriquecer los platos con combinaciones atinadas de comestibles y prescindir de aquellos que sean superfluos; esto es, los que sacian pero no “nutren”. Resulta atinado, además de esto, preparar platos combinados para perder la sensación de comer demasiado, particularmente para aquellos que son inapetentes y precisan engordar.

Comer con los ojos

El color, el aroma y la buena presencia de una comida atraen un mayor interés para comerlo. Se ha comprobado que la cantidad de comestibles que toma una persona puede cambiar hasta en un  300 por ciento de una vez a otra, en el caso del mismo producto, si se cambian las  peculiaridades sensoriales (fragancia, color, sabor, textura). Por esta razón, frente al reto de preparar el alimento para quien  necesita engordar, se debe cuidar todavía más la preparación y la presencia final de cada uno de nuestros platos. Por ejemplo, un sencillo arroz con pescado puede ser realmente original y divertido si se elige entre una larga lista de recetas de arroces (con gambas, rape, mejillones, guisantes y maíz, mantecoso con salmón fresco, etcétera).

Pequeños pedazos de energía

Los alimentos que se ingieran entre horas han de ser consistentes nutricionalmente en un pequeño volumen: un puñado de frutos secos (cacahuetes, pipas, almendras, nueces, avellanas, pistachos o bien piñones), naturales o garrapiñadas con miel, barras de muesli, pan de pasas, fruta al horno con dátiles y avellanas…

Si te preguntas por ejemplo si las avellanas engordan, más bien diríamos que las avellanas son una excelente fuente de energía – Unos 25 gramos de avellanas nos pueden aportar unas 150 calorías.

Si optamos por productos de pastelería comerciales, debe predominar la calidad en la elección de aquellos que no agreguen ácidos grasos no totalmente hidrogenados (grasas trans).

Abrir el hambre con una dieta para subir de peso

Los encurtidos (cebollitas, aceitunas, pepinillos), los vegetales fermentados o chucrut o bien la col fermentada, nabo, zanahoria, ramitas de coliflor o rábano.  Las bebidas como la tónica, son tentempiés apropiados que sirven para “abrir el hambre”. Su ingesta favorece la secreción de jugos gástricos y acomoda el estómago para la digestión del alimento siguiente. Otros alimentos que se toman ya antes de comer (patatas fritas, galletas salobres, croquetas y afines…), tienen la calidad contraria, puesto que se emplea tanto de grasa y almidón en su preparación que sacan el hambre para la siguiente comida.

Acrecentar calorías y proteínas

Cuando enriquecemos los platos debemos tener la prudencia y los pies en el suelo de no recurrir siempre y en toda circunstancia a grasas como la mantequilla, la nata, la  mayonesa o bien salsas afines. El desenlace es una aportación extra rápida de calorías por pequeña porción, asimismo de grasa sobresaturada, colesterol y sal, que altera el estado nutricional del individuo. Las grasas escogidas van a ser el aceite de oliva, los frutos secos, las semillas de sésamo o bien el aguacate. Con el fin dulcificar los platos se recomienda cocinar sin recurrir, como norma, el azúcar o bien el almíbar por su condición de edulcorantes que aportan “calorías vacías”. El empleo de las frutas deshidratadas que aglutinan los azúcares naturales de la fruta, la miel, los jarabes de cereales y de frutas, son opciones alternativas dulces saludables.

Si lo que queremos es añadir más proteínas por porción, pescados , huevos y carnes magras  serán los alimentos que usaremos para alternar con el tofu y los productos lácteos. Todos estos sirven de complemento para agregar a purés, ensaladas, cremas, arroces (sopa de arroz, verduras y tiras de pollo) y platos de pasta (ensalada de pasta integral con tofu ahumado) o bien legumbres (garbanzos con judías verdes y huevo cocido). A la hora de realizar combinaciones vegetales, la más apropiada para conseguir un nivel de proteínas de la máxima calidad mezclar cereales y  frutos secos: como primer plato (nueces y arroz con espárragos, el cuscús y los frutos secos también hacen buena pareja) para el postre (un arroz con un poco de frutas secas y nueces), para el desayuno o como tentempié energético (arroz con leche (leche de soja al poder ser) con ralladuras de avellanas). Mezclar cereales y legumbres en un mismo plato también nos servirá como apotre protéico.

Una dieta para aumentar de peso debe Eludir los alimentos poco energéticos

Lo que se pretende es no hartarse de manera inmediata sin haber ingerido prácticamente ninguna caloría. Por esta razón, se recomienda prescindir de los comestibles descremados, light o bien bajos en calorías. Los comestibles naturales ricos en fibra y bajos en calorías como los caldos, las ensaladas, las cremas de verduras, las sopas…no se elegirán como entrante o como plato primordial, sino formarán una parte de la dieta como complemento, con la intención de que quien precisa engordar no se harte ya antes de comer los platos más energéticos. Por exactamente la misma razón, el té y las infusiones se van a tomar para el postre o tras el desayuno o después de la merienda pertinente, y no antes.

Las causas de no engordar

Entre las hipótesis que barajan los científicos es que el peso de una persona adulta tiene un componente genético que condiciona en unos márgenes determinados, de la misma manera que ocurre con la talla. El cuerpo humano dispone de herramientas que tratan de sostener el peso “propio” de cada individuo y que está condicionado por los genes, tanto en el momento de ganar peso como de perder.

Uno de estos modos es el control de la ingesta, con lo que hay personas  que no son capaces de ingerir más allá de cierta cantidad de alimentos porque se sienten incómodos con tanto comida. Esta posibilidad podría explicar las complejas bases de la regulación del hambre y atiende a una base hormonal por el hecho de segregar el estómago una serie de hormonas cuando está lleno y refrenar las ganas de ingerir más comida. Otro mecanismo estaría centrado en el incremento de la tasa metabólica desde el aumento de la masa muscular y no tanto del tejido adiposo en un proceso mediado asimismo por la genética. Es tal y como si el organismo se hubiese amoldado a la “sobreingesta” de calorías y estableciese mecanismos para deshacerse de las calorías extras.

Esperamos que hayamos podido orientar en los pasos a seguir y puntos a considerar en una dieta para engordar; se trata de seguir un camino aplicando el sentido común y la lógica y no cayendo en extremismos que perjudiquen nuestra salud.

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