Dieta para el colon irritable, síntomas y descripción

Antes de entrar en detalles sobre la dieta para el colon irritable, vamos a hablar del (síndrome del colon irritable). Es un trastorno que afecta a la parte final del intestino grueso, donde se completa la absorción y/o reabsorción de los líquidos y minerales de las heces.

Estaríamos hablando de un trastorno no de una enfermedad o mejor dicho de un síndrome del tipo funcional. El síndrome del Colon irritable se identifica por un cuadro clínico bastante común, con síntomas – como dolor abdominal, diarrea o bien estreñimiento (con frecuencia alternando) – hay que decir que no depende de los cambios patológicos del órgano, por ello el término funcional.

A dicho síndrome del colon irritable se une primordialmente el estado sicológico que goza el paciente, en ocsiones se asocia el colon irritable con el deterioro de dicha estabilidad sicológica,  de la misma manera que no se asocia con cambios patológicos del colon, es casi siempre un diagnóstico de exclusión respecto a enfermedades orgánicas. En ausencia de una causa evidente, .

dieta para el colon

Por otra parte, posiblemente el colon, estando provisto con una regulación neuro-hormonal propia más concretamente relacionados con el cerebro, mostrando el tema de las disfunciones que afectan a la liberación o bien la absorción de determinados intermediarios químicos.

Ciertos mecanismos probables que pueden estar comprometidos con el síndrome del intestino irritable son: la perturbación de la liberación de serotonina (responsable, entre otras muchas cosas de la contracción del músculo llano), la vasoconstricción capilar y la regulación inmune de la mucosa. En la práctica, la actividad cerebral cambia el intestino y puede dar lugar al síndrome del intestino irritable.

Otros mecanismos capaces de contribuir o bien empeorar en el IBS son los cambios que son dañinos a la contractilidad intestinal nerviosa y la hiperalgesia visceral (esto es, incremento de la sensibilidad al dolor).

las fibras y la dieta para el colon irritable

No obstante, no se excluye que el síndrome del intestino irritable puede depender de otros factores aún poco conocidos,  por poner un ejemplo, la inflamación común de cierta colitis.

El síndrome del intestino irritable no solo se caracteriza por un diagnóstico de exclusión debido a la ausencia de cambios orgánicos, sino a su vez por ciertas enfermedades del intestino, unas prácticamente inofensivas, otras más graves que pueden presentarse con síntomas similares, por lo que se hace indispensable efectuar los exámenes precisos para excluir estas condiciones patológicas.

Con el diagnóstico del síndrome del intestino irritable por  exclusión puede esconder ciertas situaciones muy, muy diferente naturaleza, por ejemplo intolerancia a la lactosa y la sensibilidad al gluten.

Los síntomas incluyen múltiples combinaciones, entre otros:

  • Hinchazón tras las comidas (el vientre está como un “globo”)
  • Dolor abdominal
  • Calambres abdominales
  • Estreñimiento y/o diarrea
  • Mucosidad excesiva en el colon
  • Ansiedad o bien depresión en múltiples grados
  • Dispepsia (hinchazón de abdomen estirado, náuseas)

Estos inconvenientes tienen lugar sobre todo en el almuerzo, de manera frecuente se relaciona con la acidez de estómago, una digestión más lenta y pesada.

No obstante, los lectores que experimenten estos síntomas de dolor abdominal, de estreñimiento o bien diarrea, no deben alarmarse. Tenga presente que cuenta con una incidencia de más o menos diez a veinte por ciento  (de los que setenta por ciento  son mujeres), el síndrome de intestino irritable es el malestar intestinal más frecuente en todo Occidente y NO Relacionado con el cáncer colorrectal.

Cuál es la mejor dieta para colon irritable

Conforme con la experiencia clínica de muchos especialistas, la mejor dieta para el colon irritable es aquella que se comparte un aumento significativo del equilibrio emocional del paciente. Esto sucede tanto en circunstancias eventuales (como vacaciones), y/o en combinación con determinadas terapias con medicamentos.

Otro descubrimiento esencial es la que afecta a la prevalencia del tipo de cambios en los hábitos intestinales (estreñimiento o bien diarrea). El primero afecta mayoritariamente a mujeres y el segundo afecta primordialmente a los varones.

Como habíamos dicho anteriormente, más del setenta por ciento  de los casos afecta a las mujeres, en consecuencia, el panorama es efectivamente el estreñimiento predominante unido a dolores intestinales, sensación de alivio tras la evacuación, y en ocasiones la percepción de un incremento de la circunferencia abdominal, con toques de tensión y plenitud.

De forma frecuente, las personas perjudicadas por el síndrome del intestino irritable con estreñimiento se quejan de “vaciado incompleto de las heces y/o de hemorroides “.

Atención a las fibras en un buen menú – dieta para colon irritable e inflamado

Las fibras  se deben emplear con cuidado,  han de estar presentes en nuestra dieta, en tanto que facultan el buen tránsito intestinal y actúan como las aves carroñeras, pero un uso inadecuado puede irritar el intestino y empeorar los síntomas.

Un fallo bastante común a la hora de tratar el colon irritable es utilizar dosis elevadas de fibras, por poner un ejemplo ayudándonos de suplementos, en especial a lo largo de las fases de estreñimiento, ya que empeoran la situación: creando espasmos auxiliares y todavía más irritantes de las paredes intestinales. Por poner un ejemplo, aquella persona que agrega una cantidad elevada y excesiva de salvado empeoran los síntomas: en el intestino, generamos anormalmente gran cantidad de gases.

Si su dieta para el colon es demasiado alta en fibra, redúzcala, por el contrario si es demasiado pobre, añádala a su dieta diaria poco a poco: demasiada fibra y rápida puede ocasionar gases.

Verduras

  • Se aconsejan las patatas y las zanahorias, así como el calabacín, calabaza, albaca, romero, canela, tomillo y apio.
  • Hay que limitar la ingesta de verduras como las alcachofas, ensaladas, hoja acelgas. Otras como la col o algunos tipos de nabos que producen una fermentación intestinal, asimismo hay que prestar atención a algunas verduras de más difícil digestión como los pimientos o los pepinos es malo para el colon.

La fruta

  • Siempre que sea posible la pieza de ftuta debemos tomarlas entre las comidas. No se aconsejan uvas y frutos secos como pasas.  Las ciruelas por ejemplo han de ser eludidas cuando  en casos de gases y diarrea.
  • El limón (muy recomendable) es el mejor de los desinfectantes intestinales naturales.

Lácteos

  • La leche es entre los comestibles en situación de peligro para los que padecen de colitis. Bastantes personas que consideran que tienen IBS son muy intolerantes a la lactosa. En un caso así, el cuerpo tiene problemas para digerir el azúcar que se halla en la leche. Para disipar cualquier duda al respecto puede someterse a una prueba de intolerancia a la lactosa o bien sencillamente evitar la leche a lo largo de un periodo determinado y observar las reacciones.
  • En cambio, si con la supresión de la leche la colitis no mejora, puede pasar a la próxima etapa, consistente en la supresión de todos y cada uno de los productos lácteos a lo largo de un determinado periodo.
  • Los productos lácteos frescos y youghourt, respecto a la leche son menos peligrosas, dado que la lactosa no está presente en grandes cantidades en sus derivados. En realidad el youghourt y derivados de leche fermentada, habitualmente ayudan a compensar la vegetación intestinal.
  • Menos aconsejables son los quesos de grasa y picantes.

Pecados y Carnes

Por lo general, hay que saber que los comestibles de origen animal necesitan de un tiempo de digestión mayor que los de origen vegetal y necesitan de una mayor afluencia de sangre a la membrana mucosa, lo que hace más fácil la aparición de inflamaciones. En la actualidad hay un empleo excesivo de alimentos con origen animal, lo que produce un empeoramiento de nuestra función intestinal. Aunque se precisa de una cierta cantidad de proteínas, no hay que abusar de los alimentos de origen animal.

  • En un buen plan de dieta para el colon irritable es más adecuado incluir los pescados como alimentos de origen animal de forma frecuente, especialmente los llamados pescados azules, debido a que irritan menos el intestino y además son ricos en grasas insaturadas.
  • Las Carnes y aves de corral. La sencillez y ligereza de las recetas realizadas con carne blanca gozan de una mayor digestibilidad en el caso de la colitis. La pechuga de pollo o pavo por ejemplo, o carnes magras de ternera, de conejo, etc…  se pueden comer. Muy recomendable la cocina al vapor o bien hervida. En los alimentos cocinados a la parrilla o bien en el horno hay que evitar las partes más tostadas, puesto que podrían irritar a un nuestro sistema digestivo ya de por sí, frágil. Prestaremos atención a los estofados y guisos, en especial si las salsas son pesadas, salobres o picantes.
  • Carnes y embutidos. Es sencillo ver que las carnes y embutidos son demasiado pesados para un intestino sensible. Solo el jamón magro y carne seca se pueden permitir, siempre y cuando no contengan aditivos perjudiciales para el organismo.

Legumbres

  • Se aconseja reducir completamente legumbres (frijoles, garbanzos, lentejas, guisantes, etc..) en el caso del síndrome de intestino irritable: ya que tienden a fermentar en el colon, producen un aumento de los gases y con ello la expansión de las paredes intestinales, produciendo después molestias y dolores.

Cereales

  • Los panes y cereales integrales, que contienen fibra cruda, no son los más adecuados para el síndrome del intestino irritable. Aun el pan blanco y cereales refinados pueden alterar las personas con colitis.
  • Los condimentos, grasas y salsas
  • Una cantidad pequeña de un buen aceite de oliva virgen o bien de semillas está indicado en aquellas personas que padecen colitis. Evitar cocinar con grasas para ser pesadas e irritantes. La mayor parte de las salsas son difíciles de digerir, las más inocuas son las basadas ​​en los tomates-
  • Los aderezos a base de vinagre deben consumirse con relativa precaución, ya que en ocasiones el síndrome del intestino irritable no los soporta. Un buen sustituto sería utilizar un vegetal dulce, por poner un ejemplo, el anís, albahaca, menta, evidentemente sin exageración.
  • Es mejor no abusar del chile, el pimiento tiene un efecto irritante.

El agua y las bebidas

  • Es esencial tomar agua, 1 litro y medio al día aproximadamente, más especialmente si el si se padece estreñimiento. Asimismo es esencial resaltar que el agua no ha de ser con gas sino natural.
  • Si la colitis está asociada a la diarrea es particularmente esencial para rehidratar el cuerpo con líquidos y sales minerales.

Una buena dieta para tener el colon limpio debe:

Evitar alimentos que afectan el colon:

Evita las frituras y las comidas rápidas que es malo para el colon, no comer en abundancia las carnes rojas, evitar lácteos, evitar las yemas de huevo (por su alto contenido en grasas), reducir la ingesta de azúcar, no consumir bebidas carbonatadas (refrescos) ni bebidas con cafeína, como despacio y masticando bien los alimentos, cuidado con la temperatura de los alimentos (un intestino irritado no tolera cambios bruscos, por ejemplo los producidos por bebidas heladas).

Incluir

Las zanahorias son nuestras grandes aliadas (se puede comer cruda, cocida o en zumo) limpia y desinfecta los intestinos. Leche de Almendras (tiene un efecto calmante para el colon), las manzanas gracias a su contenido en fibra y pectina es beneficiosa para nuestro colon. El Jengibre (facilita la eliminación de los gases intestinales, además relaja y calma los intestinos).

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